Fachadas Emblemáticas

Paseando por nuestro pueblo llegamos a la calle mayor, la antigua carretera de Barcelona, donde vemos algunas de las casas más antiguas de Massamagrell. Os voy a contar como son algunas de ellas.

La primera casa de la que os voy hablar, está situada en la Avenida Mayor nº22, fue construida en 1887, a finales del siglo XIX, siendo propiedad de una de las familias más adineradas de aquella época. Me llama la atención por su eclecticismo, la mezcla de elementos neoclásicos con elementos propios del modernismo popular y un claro corte imperio; esta forma y colores es lo que la hace tan monumental.

La casa tiene una planta baja y dos pisos superiores. La planta baja hace alarde de la monumentalidad del edificio con una puerta grande flaqueada por dos ventanales. En los arcos podemos ver una decoración con formas vegetales que continúan por los cuerpos sobrevolados del primer piso. Este edificio destaca por sus balcones y su juego de formas cóncavas y convexas. La casa posee un cuerpo superior sin alarde de ornamentación, donde cuatro pilastrillas rematan con cuerpos exentos de carácter abstracto. También se alterna la textura del chapado de azulejo blanco con el revoco.

Otra de las más importantes, es la que está situada en el número 28 de la misma calle anteriormente mencionada. Es un edificio que incluye el estilo modernista, o de los pocos que quedan en la Comunidad Valenciana. Siempre ha pertenecido a la familia Carbonell, pero fue reformada en 1931. El propietario de esta vivienda la construyó porque se casaba su hija, quien decidió en parte decorarla a su estilo pero siguiendo la moda que predominaba en ese momento, es decir, el Modernismo.

Los adornos de la casa pretenden representar la naturaleza como animales, flores, hojas, en incluso figuras humanas, la mayoría mujeres soñadoras que encontraremos en materiales como la cerámica, el vidrio, el hierro o la baldosa hidráulica.

Tanto el exterior de la casa como la forja de las rejas, el balcón y la madera de las puertas, todos es artesanía pura y única, ya que se hizo al gusto de la propietaria a la que le gustaba mucho la música, sobre todo, el piano; todo esto se refleja con el instrumento musical la lira. La puerta tiene partes que son toda una pieza hecha de madera de mobila y, tanto la de fuera como la de dentro, tienen el mismo diseño. En este edificio se da importancia a la decoración y la línea en forma de curva.

Por desgracia es una casa privada, que no podemos visitar y ver todo lo maravilloso que es su interior, pero se puede contemplar desde fuera cuando sus dueños abren las puertas en las fiestas patronales.

Sabemos, por información facilitada por sus dueños, que en su interior incluye frescos realizados unos años antes de 1931, también hay estucos donde se destacan esos motivos que representan a la naturaleza (flores, hojas, agua, animales, figuras humanas e incluso, productos autóctonos: la vid, la naranja). Las vigas del interior de la casa son de madera de mobila, es madera de pino amarillo del Sur de Alabama, Estados Unidos. En el techo podemos ver una representación de la Diosa de la Sabiduría (Atenea/Minerva). La cerámica del chapado y los maceteros son de Onda, la trajeron los mismos propietarios de esta ciudad con carro y también llevan diseñados la lira. El suelo está formado por un maravilloso mosaico hidráulico, que era y es una baldosa decorativa de cemento pigmentado y coloreado, tanto de uso interior como exterior, siendo ésta una manera de imitar a las clases sociales altas.

La Guerra Civil también dejo su huella, en las fachadas de Massamagrell, ya que también podemos ver que hay indicios de metralla en algún edificio y en varios balcones faltan tramos de forja.

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