Capuchinos del Convento de la Magdalena

El hermano Francisco, nacido en Asís en 1182, siente la voz del Cristo de San Damián y se lanza a reparar la iglesia.

Un grupo de iluminados toma la decisión de volver a los orígenes. Vida en común alejamiento de las ciudades, estricta pobreza.

Aprovechan para vivir en recintos eremíticos, visten un rústico sayal atado a la cintura con una cuerda y cubren su cabeza con amplia capucha. Se les conoce por CAPUCHINOS.

No hay mejor enclave para el recogimiento que un ligero alto de terreno, próximo al Mediterráneo. Así lo debieron entender los padres capuchinos cuando en 1597 tuvieron a bien levantar el convento conocido como “Convento de la Magdalena”.

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Convento de la Magdalena